Artritis Reumatoide

"El Dolor NO es la Cuestión"

La artritis reumatoide es una enfermedad reumática que inflama las articulaciones grandes y pequeñas, que si no se trata en forma correcta puede ocasionar destrucción e invalidez.

Este problema es muy frecuente y de personas jóvenes; la mayoría inicia con la enfermedad entre los 17 y 27 años de edad, pero puede iniciar años después. Los enfermos tienen diversas molestias como cansancio, rigidez (tiesura) y dolor de las articulaciones (coyunturas) de las manos, hombros, rodillas y pies. El dolor es el reflejo de la inflamación que ocasiona la enfermedad. Cada articulación tiene una tela que se llama membrana sinovial; en la artritis reumatoide, esta membrana de cada una de las más de 80 articulaciones se inflama y se engrosa, ocasionando daño en la estructura de cada articulación y también dolor. De hecho, la inflamación puede ser tan severa que puede afectar órganos internos.

Existe una predisposición genética para tener artritis reumatoide. Mojarse las manos después de planchar, comer carne o padecer anginas pudiera en ocasiones dar dolor pasajero, pero de ningún modo producir artritis reumatoide.

El diagnóstico puede ser complejo por que hay otras enfermedades que también inflaman las articulaciones. Es necesaria una evaluación médica especializada; los exámenes como el perfil reumático incluyendo el factor reumatoide tienen poca utilidad; los anticuerpos anti-PCC pueden ser de mayor utilidad. Las radiografías simples de manos y pies son más importantes, pero deben ser evaluadas por un médico especialista.

Ahora el pronóstico de la artritis reumatoide es excelente ya que ha habido avances importantes en el tratamiento. Sin embargo, uno de los factores más importantes de buen pronóstico es el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado para parar la enfermedad antes de que haya ocurrido algún daño.

Para la mayoría de los enfermos, los tratamientos son de bajo costo y muy eficaces. Los tratamientos deben estar dirigidos no solo a quitar el dolor, sino a parar la enfermedad. Si se logra parar la enfermedad, entonces no habrá dolor.

Cualquier persona que tenga una o más articulaciones inflamadas, con o sin dolor, debe tener una evaluación especializada por médico reumatólogo. El médico reumatólogo es el especialista en artritis.